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¿Por qué el caos es necesario para motivar la innovación empresarial?

Nos han enseñado que el caos es malo, algo que no puede permitirse en una empresa; lo hemos asociado instintivamente a ese escenario apocalíptico en donde todo se sale de control y nada puede salir bien; pero el caos, aplicado con orden y con una razón, es un gran detonante de la innovación en tu empresa.

¿Por qué el caos impulsa la creatividad y la innovación empresarial? Puede ser simple o complicado de explicar, pero una vez tu empresa lo entienda y lo aplique responsablemente y con un sentido, se podrán ver los resultados que desencadena dejar entrar un poco de caos en ella.

Pero… ¿Por qué es tan necesario?

1. El caos es lo totalmente opuesto a la quietud

En el ámbito empresarial, quietud debería ser una palabra más temida que caos. La quietud implica que nada ha avanzado y que hay un estancamiento de ideas, motivaciones u oportunidades. El movimiento, por el contrario, es lo que permite la evolución de un organismo, de una especie y, por supuesto, de una compañía. El caos genera el movimiento suficiente para provocar en una organización, la incomodidad necesaria que haga cuestionar lo que se da por establecido.

A partir de este cuestionamiento provocado por el movimiento, y con las preguntas e inquietudes precisas, una organización puede emprender una búsqueda de soluciones que requerirá de grandes cantidades de creatividad e innovación. Hay una paradoja interesante en el caos, que hace que de su poder de remover lo que hay a su alrededor, aparezcan puntos de vista o elementos que antes no se veían. Cuando esto sucede, las empresas evolucionan inevitablemente.

El caos, además, crea un sentido de urgencia que resulta vital para la innovación empresarial; en nuestro whitepaper sobre cómo lograr un prototipado digital efectivo, explicamos por qué se deben privilegiar procesos rápidos y con sentido de urgencia en el desarrollo de productos para beneficiar la innovación. Empresas como Facebook o Google por ejemplo, sacan provecho de este tipo de cultura de “creación rápida”, patrocinando y llevando a cabo hackathons en donde diferentes desarrolladores, en cortos periodos de tiempo, crean y proponen soluciones y prototipos interesantes que ayudan a mejorar sus plataformas.

Hay una paradoja interesante en el caos, de su poder de remover lo que hay a su alrededor, aparecen puntos de vista que antes no se veían.

2. Caos = búsqueda de orden

El caos es una condición que nos hace tender al orden. Por más contrario que esto parezca, nuestra tendencia a la entropía hace que estemos buscando siempre soluciones para “alivianar” de alguna manera sus consecuencias o su aparición. Situaciones límite como la pandemia por Covid-19, guerras mundiales o las constantes crisis económicas, han impulsado la necesidad de ideación del ser humano para adaptarse o sobreponerse a ellas, reafirmando nuestra constante búsqueda de orden en medio de un natural caos.

Sin embargo, y para complejizar aún más esta teoría, el orden completo y mantenido en una empresa, hace imposible cualquier posibilidad de evolución en ella. Es decir: para que la innovación suceda, debe existir un equilibrio entre orden y caos, que no deje que ninguno de sus extremos por ausencia o abundancia nos lleve a resultados de confusión o de quietud total. La innovación raramente surge de organizaciones o sistemas con altos niveles de orden y estabilidad, por lo que siempre hay que dejar la puerta abierta a la improvisación, a la adaptación y a la flexibilidad, viendo al caos como un momento de oportunidad y de productividad más que necesarios.

El caos debe buscarse, propiciarse y crearse en una compañía, sin necesidad de esperar a que una circunstancia externa nos lleve al límite para empezar a buscar soluciones. Los buenos artistas no esperan a ser inspirados mágicamente con la musa que llega del cielo a revelarles una verdad, sino que buscan provocarse a sí mismos a través de diferentes estímulos. El caos debe ser algo que tengamos dentro de nuestra cultura, como un elemento al que estamos predispuestos y como un motivante que sabremos canalizar. A esto le llamamos un “caos sano”.

¿Cómo provocar caos sano en mi empresa?

Si lo pensamos bien, el caos por sí solo no es algo difícil de conseguir. Sin embargo, provocar un caos sano y controlado, es una labor de equilibrio exigente que debe contar con unas bases dentro de la empresa para que suceda tal y como lo queremos.

¿Qué debemos hacer en nuestra empresa para provocar un caos sano?


– Propiciar el ambiente correcto:
busca crear en tu organización, un ambiente de desarrollo que propicie la curiosidad, el cuestionamiento y la oposición como principios básicos y bien vistos ante cualquier proceso.

– Mantener estructuras moldeables: la creación de equipos multidisciplinarios, la supresión (temporal o no) de niveles jerárquicos, o la apertura a la inclusión de elementos y personal ajenos a ciertos procesos, ayuda a encontrar oposiciones naturales que lleven al caos controlado y por consiguiente a la búsqueda de soluciones innovadoras.

– Inversión en talento: para que el caos suceda, es importante contar con talento, interno o externo, altamente calificado que entienda el valor de la observación para encontrar posibilidades donde otros pueden no verlas.

– Complementar el talento: una buena forma de complementarlo es a través de la inclusión de personalidades disruptivas que sirvan como un atractor de curiosidad para motivar al sistema a cambiar.

– Cultura de la agilidad: como lo hemos dicho anteriormente, una actitud de trabajo rápido y de constante prototipado, posibilita llevar a la realidad ideas y a entenderlas como experimentos que pueden salir o no bien, pero que, de cualquier manera llevan al aprendizaje.

– Cultura de emprendimiento: una empresa que crea, promueve y motiva económicamente una cultura de emprendimiento dentro de ella, se encontrará más pronto que tarde, con colaboradores de cualquier frente, que descubrirán oportunidades desconocidas y propondrán soluciones ingeniosas que puedan potenciar el crecimiento y la innovación empresarial.

Provocar un caos sano y controlado, es una labor de equilibrio exigente.

¿Cómo crear orden a partir del caos?

Recordemos que, como lo hemos visto, el caos es también una tendencia al orden. En las organizaciones ese orden ocurre cuando los líderes de los diferentes equipos utilizan el talento y la inteligencia de los diferentes miembros para liberar su potencial en la búsqueda de oportunidades. Este orden nunca es competencia o responsabilidad de una sola persona.

Es importante tener un mecanismo que tome estas ideas “locas”, útiles, disruptivas, ingeniosas, extrañas o simplemente brillantes, las clasifique, cree nuevas propuestas con base en ellas y las convierta en un modelo sólido. En SM Digital Talent somos expertos en acompañar y ayudar a las empresas a crear sistemas que tomen lo mejor (o en este caso, lo peor) de ellas, para proponer procesos de innovación empresarial que lleven a los negocios a encontrar oportunidades que se materialicen en la generación de rentabilidad o cualquier clase de valor.

Si estás pensando en crear procesos de innovación en tu empresa o necesitas asesoría experta, puedes conocer más de nuestro servicio de equipos dedicados en marketing digital para el desarrollo de proyectos de innovación empresarial.

“El caos es un orden por descifrar” – José Saramago.

Por: SM Digital Talent.

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